lunes, 11 de abril de 2011

Creer en la Esperanza...



Quisiera darle una breve introducción a este relato, ya que es el más largo que hay en el blog (Por el momento...), realmente fue algo que siempre quise escribir no algo que llego en un momento y de repente se escribió, la verdad me costo demasiado escribirlo, por eso creo que es algo difícil compartirlo, pero también que es un buen ejercicio para darme cuenta que cada día tenemos que mejorar más y superar los límites que nos pusimos el día anterior. ¡Disfruten la lectura!.



Creer en la Esperanza...


Capítulo I – De mis Inicios
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Sonó la alarma y entre quejidos logre moverme para apagarla me quede en trance mirando hipnóticamente el reloj parpadeante sobre la mesa de noche, me gire un poco aun con las sabanas encima y mire por el balcón desde la cama, algunos pájaros volaban y veía en el horizonte como el sol aparecía, hice un esfuerzo y logre sentarme en la cama, allí en ese cuarto iluminado por la tenue luz del sol saliente, mire hacia la pared donde había un marco con la imagen de una familia feliz, me levante, llegué al baño compuse un poco mi apariencia y Salí de allí comencé a descender por las escaleras llenas de arte de no sé qué famoso que algún día me las entrego con la esperanza de que le recordara cuando llegué a la sala de estar vi que bajo la puerta ya estaban los periódicos y revistas así que los ojee sin encontrar nada interesante, me tumbe sobre un mueble y deje que pasara algún tiempo mirando hacia el techo perdido en la infinidad de mis pensamientos.

Solía correr en las mañanas pero ese día ya no había tiempo para eso así que fui a la cocina y prepare rápidamente el desayuno, lo devore en un segundo y aún con alimento en la boca me dirigí corriendo al baño y tome una ducha, me vestí como pude, entré al garaje, tome las llaves de la moto , me acerque a la gigantesca Yamaha YZFR15 y la monte, tarde más en introducir la llave que en desaparecer de allí, hice unos retiros de dinero necesarios y llegué a Vgansa Designs Corporation una planta que cubría aproximadamente 2.000 hectáreas, un edificio gigante e imponente dejaba impresionado a quién le viese, entre en una amplia recepción adornada con esculturas de maestros y pase el detector de metales después de andar durante varios minutos por el laberinto de pasillos llegue a mi oficina, Vgansa no demoro en aparecer diciendo. 
–Daniel llegas tarde, hoy tenemos la presentación de nuestro proyecto así que no llegues tarde- 
Asentí con la cabeza y agregué – No hay problema, aunque no se para que me necesitan allí-.

Conocí a Nicolás, o como lo deben llamar sus empleados Vgansa cuando era un muchacho, pero por discusiones nos habíamos separado, posteriormente cuando termine mis estudios en Ingeniería civil y Arquitectura y después de recorrer gran parte del mundo laboral me interese al ver el anuncio de la nueva compañía en internet, mí entrevista allí fue muy diferente a las demás cuando llegué a Vgansa D. C. vi un edifico gigante de unos cincuenta pisos adornado por cristales, yo acostumbraba criticar mucho aquellos diseños pero ese día lo evite así que no gaste mucho y entre allí, cuando el guardia me vio instintivamente me preguntó hacia donde me dirigía cruzamos unas cuantas palabras y en cuestión de minutos me llevo frente a Nicolás que se sorprendió mucho cuando me vio, me senté y lo salude como debía Nicolás rompió mi hoja de vida y fue claro conmigo. 
–Quiero ver tu talento por mi mismo no me interesa tu curriculum-antes de que pudiera agregar algo prosiguió –Tengo 200 hombres listos y todo el presupuesto que necesites- se levanto de su elegante asiento de cuero y miro a través de los cristales. 
–Todo este terreno es mío quiero que hagas de él las nuevas instalaciones de Vgansa D. C.-  
Con una sonrisa dibujada en el rostro agregué –Nicolás tu siempre tan problemático, pero no te preocupes lo haré- 
Nicolás soltó una carcajada respondiendo ante mi despreocupación fueron arduos días de trabajo pero conseguí el empleo, hace dos años estoy aquí y me siento a gusto.

Pase a mi oficina, me senté en el escritorio y observe a través del cristal la perfección de mi obra, aunque en ese momento no sabía si eso debía importarme algo, vi como caían algunas hojas –Ya es otoño de nuevo- me dije a mi mismo, me deje llevar tanto entre mis recuerdos que el aire acondicionado me llevaba al escenario de aquel 1 de marzo de 2025.



Capítulo II – El Despertar
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La brisa agitaba mi cabello, ajuste mis lentes… 
Aquel paisaje de planicie y las hojas de diversos colores cayendo de los arboles al ritmo del viento era hermoso, volví mi mirada hacia atrás viendo el gran edificio por el que tanto orgullo sentía. 
–Tengo todo pero aún así me falta algo… soy feliz pero desearía serlo aún más- dije, note una presencia y cuando volví mi mirada hacia aquel hermoso paisaje allí estaba ella.
 –Daniel, ¿no tienes que estar trabajando?- interrumpió con su suave y cariñosa voz. 
–Ya sabes que no me gusta estar encerrado todo el día en un cubículo además tu sabes que lo único que hago allí es sentarme y esperar que pase el tiempo- 
-Tú y tus razones lógicas, ¿Por qué siempre crees tanto en la razón?-
-Será porque me ha traído hasta donde estoy…- Respondí de mala gana 
–¿Y qué tienes hoy?- 
-Poder y dinero, ¿qué no es lo que todos quieren?-
-y… ¿qué hay de tu familia y tus amigos?-
-Mi familia desapareció no sé nada de ellos y mis amigos fueron desapareciendo al paso que alcanzaba mis sueños, realmente parece triste pero cada uno de ellos se sacrifico para que yo llegara hasta donde estoy hoy-Me partía el corazón decir esto pero intentaba mostrarme inexpresivo. 
–Así que te quedaste solo… que bien al menos me tienes a mi- sonrío y agito un poco mi cabello con su delicada mano. 
–Pues si… realmente es así conocí muchas personas y hoy solo te tengo a ti-
-Todavía recuerdo cuando nos conocimos en aquel bar, pensaba que eras una persona igual a las demás -
-Si… y desde eso vienes a visitarme todas las tardes-
-Oye!... Es que ¿te molesta mi presencia?-
-A veces un poco-Fui demasiado duro.
-Esta bien adiós-Se dio media vuelta y vi como su figura tomaba impulso para marcharse, la sujete por el puño de su camisa y le dije. 
–Detente… tu sabes que bromeo así-
-Pues que pesado eres-
-Y si vamos a caminar un rato me disculparías-note como se sonrojaba y sin pensarlo empezó a moverse conmigo colgado de su puño. 
–¿Por qué insistes en estar solo?- interrumpió de nuevo el incomodo silencio 
–No tengo confianza en las personas, en nadie… Estoy consciente de que somos seres humanos y en cualquier momento podemos cometer errores, y para no cometer errores me alejo de los causantes – Se puso un poco enojada y me dijo. 
–Y que hay de las personas que te quieren ¿no cometerías un error por ellos? ¿No romperías una simple norma para proteger a tus amigos?-
-Si mis amigos se precipitan deben salir de sus problemas por si mismos es todo-
- ¿Y tampoco lo harías por mi?- sentí un poco de calor en el cuerpo, tome aire. 
– ¿Vivian porque quieres cambiarme?-
- ¡Yo no quiero cambiarte! Es solo que tu insistes en mirar el mundo con ojos ciegos-
- ¿Y cómo debería ver el mundo?- No pude evitar reírme y tomar la actitud de burla para protegerme. 
–Deberías vivir el mundo con tú corazón-
-Vivian el corazón es un órgano… solo eso-
-No empieces con tú lógica eso es lo que te ciega... Debes creer en la esperanza-
-¿Creer en la esperanza?-
-Sip... debes ser más flexible y disfrutar de la vida, ayudar a tus amigos no dejarlos caer al abismo solo por ayudarte a subir a ti, igual con tu familia deberías pasar más tiempo con ellos, la esperanza es vivir como tu corazón lo demande, vivir con tus sentimientos y creer en ellos-
-Vivian has leído demasiados libros creo que ya te lavaron el cerebro- Me miro como el peor monstruo del mundo y dejo caer sobre mi rostro su mano -Es la primera vez que me golpean- le dije. 
–Y si sigues de esa manera no será la última de mi mano-
-Perdóname creo que tienes razón ya ha sido suficiente de esta vida creo que es hora de buscar ese algo que le falta a mi vida-
-Y… ¿si ese algo fuera yo?-  puso su mano en mi mejilla y acarició justo donde antes me había golpeado, mi corazón latía muy rápido y sentía como el calor subía. 
–Tengo miedo- Dije sin más.
 –No te preocupes- dijo ella mientras se acercaba y unía sus labios con los míos duramos así durante algunos minutos. 
–¿Para qué quieres a tu lado a un inútil como yo?-
-Eres alguien muy importante para mí-
-¿Importante?… si tú me estas enseñando a vivir… soy un idiota- Me sentía bien aceptando mi verdad. 
–Ya verás que con el tiempo entenderás por ahora solo se que te amo-
-Yo… también te amo-No quería decirlo porque a decir verdad no sabía que era amar pero supongo que el cálido sentimiento de ese día era aquello que llaman “Amor”, pensé que no corresponder sería ofender sus sentimientos, esperen un momento me estaba volviendo loco ¿”Sentimientos”? Dejemos que las cosas sigan, pensé.

Caminamos un poco hacia mi oficina tome unas cosas y salimos en mi motocicleta. Cuando llegamos a su casa que estaba en un vecindario bastante modesto lleno de casas idénticas solo podía reconocer su casa por el buzón decorado a su manera… lleno de corazones, nos paramos delante de la puerta y me dijo. 
–Lo de hoy fue muy especial para mi espero que lo haya sido para ti-
-Discúlpame por todo- Dije tratando de evitar el tema. 
–Tú serás a partir de hoy mi único guardián te confío todo mi ser, eres mi…- Se detuvo sonrojada –Novio-Culminó, “Novio” Retumbaba esa palabra en mi cabeza, puede ser que ¿Ella es lo que falta en mi vida?, Muy tarde para pensar mi cuerpo se movía por su propia cuenta nuestros labios estaban de nuevo juntos y yo sujetaba su mano contra mi pecho 
–Creo que será mejor que descanses- Agrego Vivian.
-¿Volverás mañana?-
- Y ¿Cuándo te he faltado?- Sonrío y me lanzó un beso a la vez que subía a la moto y me perdía entre los vehículos estacionados a los lados de la calle de aquel lugar.



Capítulo III – Aprendiendo a Amar
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Retumbo algo sobre mi escritorio, gire la mirada asustado como un niño extraído del más placentero sueño. 
–Aquí están los papeles para la reunión de hoy-
- ¡¿QUE?!-Respondí todavía más sorprendido -No te preocupes son solo presentaciones no tienes que memorizar nada- Dijo Nicolás entre carcajadas mientras se despedida desde la orilla de la puerta, tome algunos de esos papeles, los observe y nuevamente me sumí en recuerdos envuelto entre ese torbellino de letras y palabras.

Ahí estaba yo escribiendo mi primera carta de amor, papel tras papel cayo a suelo… 
-¡No sé qué escribir!- grité, recordé las palabras de Vivian. 
–“Déjate guiar por tus sentimientos”- no pude evitar pensar en su hermosa sonrisa y comencé a escribir luego de un rato tenía algo .
– ¿Qué es esto?, es lo más cursi que he visto y lo escribí yo- desde atrás alguien se acerco y tomó el papel, me gire con la intención de golpearlo.
–¡Vivian!-me estaba alejando con su mano mientras leía aquella absurda carta, gastaba fuerzas innecesariamente ella no la soltaría –¡Daniel!-
-Lo sé- respondí apenado.
–Es hermosa- dijo ella atrayéndome con sus brazos –Ves… el tiempo demostraría que tú eres una persona y tienes sentimientos… Te amo-
-Me siento como un idiota-
-No eres un idiota-

Entró la chica de limpieza y me preguntó si quería tomar algo sacándome de nuevo de aquellos recuerdos 
–No, déjeme solo y cierre la puerta por favor- la chica hizo lo que le pedí termine de organizar algunos papeles y me dirigí hacia la reunión siempre me gustaba estar un poco antes para que Nicolás me explicara cómo sería todo el asunto 

–Daniel, lo de hoy es rutina pero es gente muy adinerada por lo que te pido que seas un poco respetuoso-
-Esta bien no te preocupes- Discutimos acerca de algunos asuntos de reparaciones menores, de las que le dije que me encargaría inmediatamente. Luego de unos minutos llegaron nuestros clientes y empezó a sonar una música de fondo… era salsa...

-Dani vamos ven a bailar conmigo- dijo Vivian. 
–No entiendes… yo no sé bailar- Vivian soltó una carcajada.
–No te burles de mi- Lo dije en un tono frío y seco. 
–Perdóname no pude evitarlo, ven acá  yo te enseñare-
-No pienso bailar… es una tontería-
-¿Ni siquiera conmigo?- Siempre me tentaba usando las mismas palabras, y la mejor parte era que yo siempre caía en su juego, tome sus manos y me deje guiar por ella, bailamos y nos reímos como locos la verdad es que no sabía bailar porque creía que era una actividad inútil pero me divertí demasiado aquella vez.



Capítulo IV - Derrumbado
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-Señor Vgansa le parece bien si empezamos- dijo uno de los empresarios con un tono un poco apurado. Volví a la realidad mirando la oficina con paredes de cristal sólido y la gran mesa de mármol en el centro, todos estos adornos fueron idea de Vgansa para mi gusto eran muy excéntricos. Vgansa tomó la palabra y comenzó a exponer brevemente  el proyecto de diseños industriales, uno de los empresarios preguntó. 
-¿Cuánto cuesta este proyecto?- mientras se sumían en su mundo de cifras, yo regresaba a mis recuerdos.

Llegué a su casa estaba sentada llorando 
– ¿Porque no me has llamado?- fue lo primero que me dijo. 
–Lo siento esta semana estuve muy ocupado- hice un ademan de entregarle algunos regalos que traía para ella pero con una agilidad increíble los derribo todos usando solo una mano 
–No me quieras comprar lárgate, aléjate déjame en paz- me acerque a ella pero se puso de pie y me guió empujándome hasta la salida y cerro bruscamente la puerta en mis narices
–No comprendo que fue lo que hice mal- me asalto un increíble sentimiento de tristeza.

-Bien creo que todo está decidido el proyecto se llevara a cabo- Dijo Vgansa con un tono de satisfacción, uno de los empresarios se levanto e hizo una llamada, unos segundos después se escucharon algunas palabras a través del transmisor 
–Activar el sistema de vigilancia inmediatamente- seguido de unos sonidos de casquillos de bala tocando el suelo, se corto la comunicación y el empresario que tenía el teléfono aún en su oreja volteo y dijo sonriendo. 
–Esta listo… ¿han entrado todos?... sigan las instrucciones y suban aquí- Nicolás asombrado apenas pudo mascullar unas palabras. 
–Pero… ¿porque?-
-Asuntos de negocios, así que ¿Nos entregará la colección de diseños para el próximo año?- Me levante del asiento con la intención de sujetar aquel hombre pero de inmediato sentí como la Desert Eagle de aquel hombre se posaba sobre mi pecho, me detuve al instante 
–No te apures chiquillo- me dijo vacilante. 
–¿Como lograste acceder con un arma hasta aquí?-Gritó Vgansa.
-Veras… cuando estuve en la guerra obtuve un pequeño regalo del cielo- se llevo el puño a la cabeza y golpeo, se escucho un ruido metálico en toda la habitación. 
–Es por eso que lo han dejado pasar sin revisar, maldición- entre toda la confusión yo seguía en shock con el arma sobre el pecho. volví a hundirme en el mar de las memorias.

-Daniel… siento decirte esto, pero antes de ti hubo otra persona una persona a la que aún amo  y hoy está de nuevo conmigo para quedarse- No paraba de repetir el mensaje que me había dejado en la contestadora, un mar de sentimientos de agobio, tristeza, desesperación e incluso rabia recorrían todo mi ser.
-¿Por qué? ¿Por qué me busco si no me amaba?- tome unas pastillas para la depresión que había comprado antes de volver a casa, y lentamente las ingerí una a una hasta que no hubo más en el frasco…
-¡Daniel!, ¡alguien que me ayude!- Reconocí la voz de mi hermana y caí en el sueño profundo.



Capitulo V – La arriesgada Misión
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-¡DENME LOS DISEÑOS!- Dijo de nuevo aquel empresario esta vez serio y frío sin sonreír siquiera un poco. 
– ¡No!- Dije rescatando mi alma de mis recuerdos. 
–Tú solo eres una simple pieza así que cállate- sentí como el arma golpeaba en el cuello y me dejaba inconsciente.

-Daniel, al fin despiertas… en que rayos estabas pensando-
-Déjame… -
- ¿¡Déjame!? Casi te suicidas y solo dices “Déjame”-
-Vete…- Mi hermana se levanto de su asiento y salió de la habitación enfurecida pero a su vez con una tristeza inmensa, creo que fue la tarde más larga de mi vida, una tarde entera en la que espere ver su rostro atravesando aquel marco de la habitación donde me recuperaba, pero nunca llegó, volví a casa y me afronte mi realidad, seguí buscando los sueños que antes había dejado atrás, seguí incompleto, sin la pieza que me haría feliz…

Cuando desperté vi que todos los empresarios estaban amarrados pero Nicolás aún estaba libre, aunque libre no sería la palabra correcta aquel hombre le apuntaba con su pistola a la cabeza mientras hablaba por el teléfono, trate de llevarme una mano a la cabeza por el dolor que sentía pero de inmediato sentí las gruesas sogas apretando mis manos. 
–V’ no les des nada, esto es por lo que has luchado es ¡tu sueño! Debes…- una lagrima rodo por mi mejilla –“Debes creer en la esperanza”- Nicolás se quedo en silencio, como pude me esforcé por liberarme logre aflojar un poco las cuerdas y zafarme de ellas, pero no me las quite simule que aún estaba atado y viendo a aquel empresario mientras hablaba por celular, me arrastre hasta la mesa y tome las patas de una de las sillas, mire a Nicolás esperando que entendiese mi plan libere las cuerdas de golpe y me abalance golpeando con la silla al hombre, creí que todo había salido bien mire a Nicolás y le dije 
–Bien creo que nos salvamos de esta-
-No lo creo, tenemos que salir de aquí rápido y activar el sistema de seguridad- dijo esto señalando mi brazo, mientras mi mirada se acercaba a él sentí como me quemaba  la carne y vi como corría la sangre a través de mi brazo. 
–Esta bien vámonos rápido- dije tratando de resistir el dolor.
-Vengan todos por aquí dijo Vgansa señalando el pasillo que se abría en una de las paredes- Entramos todos, lo recuerdo muy bien es el pasillo de los hombres de seguridad lleva al cuarto de cámaras y de allí usando el ascensor podemos llegar al lobby trasero que solo se usa para recibir a personas que requieren extrema seguridad. Empezamos a caminar uno a uno por aquel pasillo cuando llegamos al cuarto de cámaras no pude evitar detenerme a observar y le dije. 
–V’ no vamos a poder salir de aquí- dije señalándole una cámara externa que mostraba algunos hombres armados rodeando el edificio, mientras señalaba esa cámara mi corazón se detuvo mire un poco más arriba. 
–Váyanse… yo los alcanzo luego, V’ usa el deportivo del lobby y rueguen porque ninguna de las balas los atraviese- Tome el pase de seguridad y Nicolás me detuvo
–¿Qué piensas hacer? Si vuelves allí podrías morir además estas herido-
-Aún hay tiempo no te preocupes, que tengas suerte… fue un placer haberte conocido- le sonreí y corrí dirigiéndome hacia un pasillo lateral no pensaba volver a la sala de juntas puede que ya estuviera llena de hombres.



Capítulo VI- La decisión
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Vivian gritaba y lloraba retorciéndose de dolor en el suelo, cuando de repente escucho unos pasos que se acercaban hizo lo que pudo para recostarse en la pared y mirar hacia el lugar de donde provenía el sonido 
–Da… Dani… el- Me acerqué corriendo. 
-¿Estás bien?-  le dije, ella no miro mis ojos pero se encontró con mi herida 
–También estas herido-
-No importa ahora tenemos que salir de aquí, pronto activaran el sistema de seguridad y este lugar se convertirá en un laberinto del que no se podrá salir nunca-
- ¿Por qué me estas salvando?-
-Ahora eso no importa estas herida y debemos llevarte a un lugar donde puedan curarte rápido- le dije señalando su costado manchado de sangre, llevo su mano a mi mejilla y se acerco a mi tratando de besarme, pero rápidamente esquive sus labios. 
–Ahí está uno no los dejen escapar- Escuche eso de un hombre cuya silueta ya veía acercarse al final del pasillo, y seguramente el que le había ocasionado aquella herida a Vivian, la tome con el único brazo útil y la subí a mi espalda. 
–Sostente bien le dije- Se escucharon unas explosiones de los cañones pero yo seguía corriendo sin prestar atención, Abrí uno de los pasadizos y me interne en el, llegue corriendo al cuarto de cámaras, active el sistema de seguridad y continúe corriendo.

-No me iré sin el- Grito Vgansa desde el asiento del conductor –Solo unos minutos más, y si no llega nos iremos-. 

Logre entrar al lobby y una vez estuve allí me desplome, Nicolás que estaba observándome se acerco corriendo. 
–Daniel qué te pasa- mire mi cuerpo agujereado por las balas –Creo que no las sentí- Sonreí –Tómala llévala rápido al hospital- en ese instante Vivian reaccionó y dijo. 
–Solo vine a pedirte perdón pero a cambio… tú me perdonaste sin pedirtelo- sin retirar la sonrisa de mi rostro pronuncié mis últimas palabras –Al parecer… decidí… creer… creer en la esperanza- mis ojos se cerraron y Vivian lloró desconsoladamente mientras Nicolás la arrastraba al auto, huyendo de aquel lugar.

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